miércoles, 19 de julio de 2017

Jazz a la fresca




Pol Prats Trío (Foto del autor)



Ateneu Barcelonés

Ciclo “ Juliol a la fresca”

Música de jazz en el jardín con Pol Prats Trío

Pol Prats                  Saxo
Marc Messeguer  Guitarra
Aleix Oliveras        Contrabajo


Una brillante  sesión de jazz, muy aplaudida por un público agradecido, en un entorno especial, como es el jardín del Ateneu Barcelonés.

Sentados al fresco y pudiendo degustar un buen vino o cerveza, bien acompañados para la ocasión, bajo las palmeras, todos atentos a la música del trío, que nos deleita en una calurosa noche del verano barcelonés. 

Bueno, todos no, los peces del estanque no han prestado ningún interés, y eso que el concierto se lo merecía.

Desgranando clásicos jazzísticos, Gerry Mulligan por ejemplo, se han ido ganando al público. Que ha acabado totalmente entregado.

Hemos disfrutado de lo lindo, con un saxo en estado de gracia y un acompañamiento manteniendo, en todo momento, el buen nivel del líder de la banda.

Es de esas noches que crean adicción y afición,  buena música, buen ambiente, buen entorno.  

Todo completo. No hay nada más que pedir.



Barcelona, 19 Julio 2017

lunes, 17 de julio de 2017








Una película de la que simplemente puedo decir: “Hay que verla” Así de simple, es el juicio que se merece.

Hecha con la sensibilidad y honestidad de una ópera prima, sin trampa ni cartón, dando a cada plano la justa medida, para explicar y ver ese momento preciso.

Una película que difícilmente se puede dejar de lado, por poco amor al cine que se tenga. 

Una historia aparentemente fácil, con la medida de tragedia justa, a la que se hace poca mención, lo que interesa está en esos ojos, que observan ese mundo nuevo en el que por desgracia ha recalado.

Las relaciones en una familia, microcosmos de cualquier mundo que queramos comparar, mostradas en un plan llano y sincero. Toda una lección de buen hacer, con la delicadeza justa y necesaria, para respetar esa historia autobiográfica de la autora, hecha sin concesiones a la edulcoración de la infancia, como patria perdida.

Es de esas películas, que premios aparte, reconoces como una aportación al enriquecimiento personal, en cuanto a sentido humano de las artes escénicas.

Totalmente recomendable, una historia intimista, minimalista, por lo tanto universal.



Barcelona, 17 Julio 2017

jueves, 13 de julio de 2017


 Pol Omedes & Xaver Hellmeier Special Quartet (foto del autor)





Upstairsbcn en colaboración con The Foundery
Presentan:
“Jazz al Terrat”
Con Pol Omedes Quartet

Notas de Jazz, de buen Jazz, sonando por las alturas, en una plaza de la Barcelona antigua.

Lo que fue una sorpresa, la temporada estival del pasado año, se ha convertido en una divertida y agradecida realidad.

En formato familiar, los asistentes se cuentan por menos de cinco decenas, diversas formaciones han ido desgranado su música, por las alturas, en las típicas azoteas mediterráneas de Barcelona.

El problema es que ahora nos sabe a poco, una vez deleitados con el formato, agradeceríamos una mayor programación.

En esta ocasión, disfrutamos de la trompeta del mallorquín Pol Omedes bien acompañado por el batería alemán Xaver Hellmeier, que nos sorprendió con un sólo, francamente memorable.

La formación presentada en el concierto fue:

Componentes
Pol Omedes: trompeta
Joan Fort: guitarra
Pau Lligadas: contrabajo
Xaver Hellmeier: batería
A la que hay que añadir, la grata sorpresa, de la unión en el fin de fiesta, de otra trompeta y un saxo, que le dieron una dimensión extraordinaria a la sesión.

Con un inicio musical, de corte clásico jazzísticamente hablando, poco a poco se fueron adentrando en temas un poco más personales, con la necesidad de una degustación con calma.

Una vez más hay que agradecer a los anfitriones la elección y presentación de esta maravillosa experiencia para degustar un buen jazz, en un entorno original en pleno centro de la ciudad vieja, como es la Plaza Real de Barcelona.

Se puede considerar la operación, un éxito total.


Barcelona, 13 Julio 2017

jueves, 6 de julio de 2017

La rebelde asamblea de parlamentarios de Barcelona

La Rebelde Asamblea de Parlamentarios de Barcelona
Conferenciante: Borja de Riquer

Magistral lección, a cargo del ilustre profesor de la UAB, pues así se puede declarar su conferencia, sobre un hecho del cual ahora se cumplen 100 años.

Las cortes españolas fueron disueltas por el  gobierno de Eduardo Dato, funcionando a golpe de decretos, sin tener para nada en cuenta a la oposición, propiciando así una dictadura blanda, con la aquiescencia de su majestad el Rey.

Ante este hecho, las maniobras de los reformistas, socialistas sindicalistas republicanos y demás fuerzas, propiciaron  un encuentro en Barcelona, La Asamblea de Parlamentarios, apadrinado por Cambó.

Qué ya había intentado negociar la apertura de la Cortes cerradas por Eduardo Dato, sin éxito alguno.

Así, en la sede de plenos del ayuntamiento,  unos diputados formalizaron una sesión, para intentar encontrar una salida al corsé de la antigua política y a los hombres que la propiciaban, con un intercambio de gobiernos de los partidos conservador y liberal.

Ante ellos las fuerzas que intentaban un cambio se unieron para forzar unas reformas, que al final no fueron tales, pues acabaron mandando los de siempre.

Interesante y muy aleccionadora conferencia del ilustre profesor de Historia Contemporánea, Borja de Riquer, exponiendo las vicisitudes, que se vivieron en el año 1917, en que se reunieron en Barcelona, de forma más o menos clandestina, unos parlamentarios integrados en una tendencia reformista del régimen vigente, dueño y señor de la situación política de principios de siglo, con un Alfonso XIII, quitando y poniendo a sus preferidos en la cosa del mandato de gobierno.

En un momento delicado en la coyuntura política europea con una guerra aún viva y con la caída del zar en Rusia.

Muy interesante ver cómo el ponente, ha ido desgranando los diversos intereses de cada protagonista, el miedo de la Corona ante los movimientos revolucionarios provenientes de una Europa destrozada, el intento, una vez más de Catalunya, por ser reconocida y aceptada en su diferencia y autonomía y un largo etc.

 Que nos ha llevado a un debate, en el qué no podía estar ausente, las similitudes de aquella época, con lo que se está viviendo actualmente, políticamente hablando.


Documentación gráfica obtenida de Internet


Barcelona 5 Julio 2017


jueves, 29 de junio de 2017

Incidente turístico



Fotos de diversos autores protagonistas de esta pequeña historia


La Reclamación

Plaza en un pueblo costero, el sol aprieta, estamos en el primer día de verano, ni una nube para contrastar en un nítido cielo azul.

En esa Plaza Mayor, se concentra una gran afluencia de público: Autóctonos, turistas y visitantes, todos deambulan tocados por el calor, en busca de una buena sombra que les acoja.

Las terrazas, con sus toldos y sillas patrocinadas, invitan a sentarse al fresco, para degustar un aperitivo al mediodía, bien acompañado por los amigos.

En una mesa, unos forasteros, con una media de edad, que sus canas eleva bastante, discuten con una camarera malcarada.

Unos turistas observan la escena, sin entender de qué hablan, aunque por los gestos algo interpretan.

Aparece una patrulla de agentes municipales,  con las prisas de quien se sabe siempre esperado, avisados para mediar  los ánimos entre las dos partes y obligar al jefe del local, a poner la hoja de reclamación  a disposición de los clientes que se sienten estafados.

Así, mientras cada uno de los miembros de la patrulla se dirige a uno de los grupos litigantes, el resto de los clientes miran extrañados la escena.

Al cabo de un largo rato, tras ser rellenada la susodicha hoja por cada parte, los forasteros abandonan el local, con cara de no haber sido entendidos.

El público vecino, sigue degustando su refrigerio sin inmutarse.





Algo más tarde, en una casa de ambiente rural, unos olivos hacen de testigos silenciosos, en una soleada mañana, del encuentro de varios amigos  en el jardín de entrada.

Día caluroso, algunos van de calle y otros vestidos de baño.





-        ¡Hola!
-        ¿Qué tal la travesía con la lancha?
-        ¡Hola!
-        Sí, eso.
-        ¿Cómo ha ido?
-      ¡Guay! ¡Una pasada! Hemos ido hasta donde están cercados los atunes y luego nos hemos bañado en alta mar.
-        Después os pasamos las fotos. Si no hay fotos no hay acto a celebrar.
       Si eso, veamos las fotos. Luego las intercambiamos.
-       Con la brisa de navegar, no hemos pasado nada de calor y luego con un chapuzón fantástico, menos.
-        Nos ha dejado como nuevos.
-        El agua estaba fresquita.
-        Vale. ¡Genial!
-         Aunque aquí, ha sido una cosa más discreta.
-        Hemos ido a comprar y a tomar un aperitivo al pueblo.
-        ¿Y qué tal?
-        ¡Fatal!
-        ¿Y eso?
-        ¿Si que os ha pasado?
-        Bueno nada grave.
-        No nada.
-        Nada bueno.
-        Sólo qué nos han intentado timar.
-        Así, tal cual.
-        Cómo lo oís.
-        Sí,  hemos acabado llamando a la policía.
-        ¡No jodas!
-        ¿Qué ha pasado?
-        Que a la hora de pagar nos han cobrado de más.
-         Y ¡Claro! Hemos protestado.  
-        Bueno, lo normal.
-        ¡Ya! Pero no veas cómo se ha puesto la camarera.
-       La tía refunfuñando que ella sabía muy bien lo que nos  había servido y nosotros claro éramos unos aprovechados,   intentando estafarle.
-        Sí eso, unos muertos de hambre. Y a mí eso no me lo dice nadie.
-        Bueno, bueno, explicad
-        Sí,vale,cuenta, cuenta.
-        ¿Qué ha pasado?
-        ¿Cómo ha sido?
-       Pues eso, que la tía se ha puesto borde y tras la protesta, al final nos devolvía el importe de una caña, pero faltaba el de una jarra.
-       Y cómo estábamos en la mesa esperando, sin movernos para irnos, se ha puesto a airear el tema a voz en grito.
-        En vez de intentar solucionarlo.
-        Al final, por maleducada, le hemos pedido la hoja.
-        Sí, eso, la hoja de reclamaciones.
-        Y va la tía y nos dice que esperemos sentados.
-        ¡Ostras!
-        Lo que oyes.
-        Que ella no se ocupa de eso. Y llamará al jefe.
-        Entonces va éste y le suelta, que va a llamar a la poli.
-        No veas cómo se ha puesto.
-        A la tía vocinglera sólo se le ocurre decir, que ya puede llamar a quién quiera y si quiere ya llama ella a la poli.
-       La cosa se ha ido caldeando. Intentaba provocar para que salieran en su defensa.
-        Supongo que pretendía que alguien la apoyara.
-        Sí, pero su compañera ha escurrido el bulto.
-        Sí, no le ha hecho ni caso.
-        No,  si es que estaba como un cencerro.
-        Sí, de los de atar.
-        Sí,  total que al final hemos tenido que esperar.
-        ¡Casi una hora!
-        Los “mossos” han confundido el pueblo.
-        Hartos de esperar, hemos vuelto a llamar.
-        Sí, encima por similitud de nombres, con el de otra comarca, se habían equivocado.
-       Al final cuando se han aclarado,  nos han dicho que llamáramos a la policía local, la municipal. 
-        Total, vuelve a llamar, vuelve a explicar y sigue esperando.
-        Con la llegada del dueño, no se ha aclarado nada, daba la razón a la camarera y hasta que no han venido los municipales no ha sacado la hoja de reclamación.
-        Todo con no muy buenas maneras y en ningún  momento disculpándose por el follón montado, ni el trato  vejatorio.
-        Todo muy desagradable.
-        Sí, menos mal que mientras hemos ido a comprar.
-        Sí, él, ha preferido aprovechar mientras. Yéndose  a comprar al súper de al lado.
-        Yo he salido más tarde, le he ido a buscar para ayudarle con las cosas,
-       Y nosotros, pues nada esperando dentro, que al menos había aire acondicionado.
-        Hasta la llegada del dueño, que no ha solucionado nada y luego la poli, que al ser del pueblo y nosotros forasteros; pues se han limitado a cumplir y listos...
-        Sí,  a comprobar que rellenáramos la hoja cada uno su parte y ya está.
-        ¿Y el dinero?
-        Eso ya estaba solucionado, nos lo habían dado antes.
-        Sí, al final la tipa ha puesto en la barra  el importe completo, con lo de la jarra también.
-        Eso sí, protestando y enseñando la libreta de notas, que cuando hemos pedido no llevaba.
-        ¡No! ¡Es verdad! Lo ha retenido de memoria. 
    -  ¡Mal, claro! Cómo se ha podido ver.
-         ¡No se os puede dejar solos!.
-        Si eso, nosotros tan ricamente bañándonos en el mar y vosotros liándola por una cervezas.
-        Es que yo no tolero que me insulten y me llamen muerto de hambre.
-        A parte de que estaba todo muy malo.
-        Sí, encima eso. Una porquería.
-         Ya de entrada hemos devuelto unos buñuelos que estaban congelados por dentro, los ha vuelto a traer tras recalentarlos.
-        Sí,  y uno que estaba mordido, seguía en el plato.
-        Y el pulpo estaba saladísimo
-        ¡Un desastre!
-        Vaya, venga, hagamos un aperitivo como dios manda
-        Sí, “porfa”.
-        ¿Tienes hojas de reclamaciones?
 Lo que tengo es una tranca.



-    La palmera, desde  su altura, mira erguida y silenciosa, dejándose mecer por la brisa, la misma que, poco a poco, va calmando los ánimos de los presentes, sonrientes ante la fideuá que prepara el anfitrión .
      






 Nota: Si vais por L’Ametlla de Mar, ojo con uno de los locales con terraza que hay en la Plaza Catalunya. Un “Trago” puede resultar muy caro. La experiencia puede ser muy desagradable, y desmerece totalmente un pueblo, donde el nivel gastronómico y de atención al cliente es muy bueno.





Sarrià, 26 Junio 2017