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sábado, 7 de septiembre de 2024

LA CERDANYA 2024

 

LA CERDANYA 2024



Vista desde Alp (Fotos A.C.P.)

Un árbol frondoso, más que impedir, nos permite imaginar, que detrás hay un magnífico paisaje de la Cerdanya.  


Casa tradicional ceretana, en el municipio de Alp



Torrente de Alp, procedente de La Molina


Caballos pastando, gozando de la tranquilidad del lugar


Castillo capricho de un millonetis de la época, construido a finales del siglo XIX, de clara influencia francesa.




Empinada calle del centro histórico de Bellver de Cerdanya.


Un poco más alejado del centro de Bellver de Cerdanya


Capella de Sant Jaume de Rigolisa, destruida la original por los franceses en 1793, fue reconstruida posteriormente, variando un poco su ubicación en 1887



Casa en Alp de estilo tradicional.



Alp, Agosto 2024







miércoles, 12 de octubre de 2022

REGENCÓS

 Regencós 

Fotos del Autor 



 

Más recuerdos del último verano. Este pueblo, sin tener el encanto de otros mostrados por aquí, fue aupado este verano al título de mejor pueblo de la zona, cosa bastante sorprendente para todos los que se mueven, residen o visitan con mayor o menor asiduidad la comarca.







Evidentemente la cosa estaba promovida por un diario de la capital del reino, lo cual le restaba mucha credibilidad al aserto y nos hacía sospechar de un periodista con pocos escrúpulos o agradecido con unas vacaciones pagadas en un buen lugar de nuestra geografía, que sí que lo es. 





De todos modos, el pueblo en cuestión tiene algún rincón bonito y tiene derecho a ser mostrado como todos los otros que no son top. 




Así que disfrutan del pueblo, de su bonito restaurant, pasear por sus calles, es un lugar de momento muy poco transitado y que esperemos no se vean metidos en algo no deseado. 

 






Barcelona, 12 octubre 2022 

lunes, 25 de julio de 2022

EL REGRESO

 EL REGRESO 

Fotos del Autor 


Bilbao (Ría)

Salimos de Bilbao lo suficientemente pronto para saborear el fresco que hay de buena mañana, la sensación es de haber estado sobre el famoso tambor de hojalata dejado sobre un fuego que no se apaga nunca. Es curioso salir de una capital del norte con la sensación de haber estado en el sur del sur. 



Donostia (Bahía de la Concha)


Nos encaminamos hacia Donostia, esa hermosa ciudad que en los mapas escolares ponía San Sebastián, que siempre se asocia a un soldado romano asaetado con saña por sus compañeros. 

Eso implica ir acercándose al mar, ese que promete algo de fresco añadido, gracias a su brisa cariñosa. Una ciudad por la que tengo un cariño especial surgido al final de mi infancia y que no ha decrecido a lo largo de los años, sino que más bien se ha ido intensificando a pesar de que no he subido a verla todas las veces que me hubiera apetecido. Pero estar ni que sea unas horas y contemplar su mar a través de sus ojos es un privilegio.
 


Chillida (Peine del Viento)

Desayunamos en uno de sus lugares cásicos, al lado del puente Kursaal y luego nos encaminamos hacia la playa de Ondarreta para rendir homenaje a la obra de Chillida y comprobar su estado de degradación enfrentada a ese mar tan bravío que puede con todo. 


Tras caminar entre la multitud que acude a darse un baño, nos llegamos hasta “El Peine de los Vientos” está algo más oxidado e incluso más retorcido que mi último recuerdo, aunque sé que eso es imposible, pero la obra de Chillida está viva y se puede permitir lo que quiera. 



San Sebastián (Playa de Ondarreta)

Luego enfilamos la carretera hacia Pamplona, la salida está tan bien indicada que nos permite hacer un recorrido extra por la ciudad y contemplar algún barrio más de los inicialmente previstos. 



Comida en la carretera



Ya bien encaminados, nos hacemos los reyes de la carretera, donde vemos la envidia que damos con nuestra cara de felicidad absoluta de estar expuestos al sol sin techo ni paredes metálicos, como los que nos miran desde sus peceras con clima artificial. 


Hacemos una parada técnica de supervivencia, en un recóndito lugar, dónde nos atiende un tanto fuera de lugar, un chino super amable, dispuesto a hacer cualquier cosa que nos pueda apetecer, sin dejar de sonreír mientras ofrece sus posibilidades. Elegimos algo de lo más autóctono y suponemos que extraño para él, pero el resultado es muy bueno. 




Royal Enfield


Mallos de Riglos

Por la ruta vamos viendo espléndidos paisajes e incluso un lugar muy reconocido para la práctica de la escalada. Los Mallos de Riglos, siempre vigilantes del río Gállego. 



Hotel en Huesca



Ya llegados a Huesca, el termómetro se niega a subir más, sabe que no lo resistiremos y nos da una tregua, se queda en 38º se lo agradecemos tomándonos unas cervezas bien frescas en un oscuro pub del centro, al cual llegamos tras una intensa exploración por todo en el entorno, poco concurrido dado la climatología. 



Tras una cena no recomendable para estómagos delicados o pusilánimes, nos vamos de retiro con la sensación de que así no vamos a mejorar nuestras estilizadas figuras. 







Ante la Paeria de Lleida



Al día siguiente, recuperada las buenas sensaciones viajeras, partimos hacía Lleida, ya por vías más concurridas y tradicionales, esperando no acabar fundidos en el asfalto. 



Llegamos a la ciudad en la que el sol es el rey absoluto de la situación y tras dejar la moto bajo un árbol comprensivo, recorremos sus calles, agazapados bajo las pocas sombras que puedan cobijarnos, mientras se oye claramente como las baldosas del pavimento se hermanan gracias al calor. 




Incluso tenemos ánimos de subirnos a la Seu Vella, por aquello de ser turistas de pro admiradores de piedras centenarias. 


La Seo Vella



La panorámica sobre la ciudad, también hace valer el llegarse al lugar. 







Indíbil y Mandonio
&
(El Autor chupando cámara)


Después, puestos a pasar las penurias de una ola de calor que no da tregua, preferimos morir en una sola etapa sin interrupciones y decidimos no parar hasta la meta y comer en Barcelona. 


Lo cual es un acierto, por el lugar, la oferta y saber que no pondremos nuestro honroso culo otra vez sobre una paella ardiendo. 



 

Barcelona, 25 julio 2022