Foto obtenida de Internet
L’Auditori
Música de
Cámara
Concierto
de los que no se dejan escapar, la pieza es super popular, nada novedoso por
ser del autor que es, y el intérprete nos merece todas las garantías.
Música
compuesta para ser interpretada en clave, personalmente me gusta más, actualmente
se suele musicar preferentemente al piano; como así ha sido en este caso.
Al
margen de ser una obra de encargo, para hacer más llevaderos y distraídos, los prolongados insomnios de un noble ruso,
afincado en Sajonia, hay que decir que no llevan a la somnolencia, si no que te
mantienen en todo momento con la neurona despierta y disfrutando de tan magna
obra, por larga que pueda parecer.
En
este caso la interpretación ha sido solvente, con la consabida gestualidad del
solista, dominando los tempos y al público con rigor germánico.
Para
abrir boca y poner al auditorio en situación, previamente ha interpretado unas
piezas de Franz Schubert, que han sido del agrado del respetable, por su
variedad de matices, contrastes y modulaciones musicales.
Pero
a lo que íbamos , era a escuchar las variaciones, que han tenido un éxito total,
sin fisuras en el reconocimiento unánime del público, manifestado con una salva de aplausos
de prolongada relevancia.
En
suma, una noche memorable, de disfrute total de la música de Bach, bien
presentada por un intérprete cada vez más reconocido y llamado para la
dirección de diversas formaciones.
Barcelona,
21 Noviembre 2018


