Continuamos con nuestra incursión por la isla, tomando imágenes para dejar constancia, de que se merece y mucho una visita.
Que mejor poder decir si no es que, me gustaría volver
y si es sin esperar mucho mejor.
Continuamos con nuestra incursión por la isla, tomando imágenes para dejar constancia, de que se merece y mucho una visita.
Que mejor poder decir si no es que, me gustaría volver
y si es sin esperar mucho mejor.
Far de Moscarter
Los habitantes de la isla han ido cambiando a lo largo de los siglos que lleva habitada, desde aquellos asentamientos fenicios, de los que quedan restos para atestiguarlo, luego fueron pasando todos los que por el mediterráneo han sido. Migraciones, invasiones, expulsiones, guerras varias, saqueos continuos, en fin, los avatares típicos del buen hacer y forma de entenderse de los humanos de todo pelaje.
Espero volver, para contemplar in situ, que queda de aquel espíritu hippie, que inundo la isla por los años 60 y 70 del siglo pasado.
Breve paso por Vic
Fotos del Autor
Por cosas d los transbordos, hice una pequeña parada técnica en Vic, en la cual aproveché para recorrer paseando la zona del centro, la famosa Plaza Mayor y sus aledaños.
Al salir de la estación, me topé con este recordatorio, que primero se empezó a utilizar en tierras que estuvieron sometidas a la barbarie nazi, y luego en cualquier lugar donde hubiera una de sus víctimas, para recordar las atrocidades sufridas por sus habitantes, sobre todo los judíos y cualquiera que fuera diferente a sus criterios de lo que tenía que ser un ario de pro.
Fui a una pastelería justo al lado del casino, seguramente más cerca de ser centenaria que yo, pero que al contrario del que escribe, mantiene su buen hacer y su esencia, en plena vigencia, ir a tomar al ahí es revivir un tiempo, unos aromas y unos placeres, que tendrían que ser patrimonio cultural internacional del gusto, o algo parecido. Por supuesto bajo los augurios de los más altos organismos internacionales ya sean la ONU o el que toque.
Vic es una capital de comarca, en la cual hay una importante colonia de procedencia inmigrante, con los consabidos problemas de convivencia que ello suele acarrear y que tan buenos frutos da a los intolerantes. Por eso es bueno recordar con esos adoquines de bronce, y homenajear perennemente de esta forma a los sacrificados vilmente, en épocas negras de nuestra civilización.
Barcelona, tres de enero 2023