Fotos de A.C.P.
Far de Moscarter
Portinatx
He de reconocer que su visita se merece de largo una estada más prolongada que unos meros días, pero las disponibilidades en temporada alta son escasas y además complicadas, por la alta demanda, lo cual lo encarece todo, justo es decirlo, pues la isla tiene ese algo que atrae al visitante.
Torre de Portinatx
Racó Fuós
Breve presencia en la parte norte de isla de Eivissa, la más al oeste de las islas Baleares, un pelín más cercano a la costa levantina que a su homóloga mallorquina, con un clima algo más cálido y seco.
Punta galera
Decir que la estancia ha estado súper agradable, muy bien atendido y con una camaradería nada empalagosa.
Hay todo tipo de terrenos, pedregosos, arbolados, arenosos, cultivados, e incluso calcáreos, muy castigados por la erosión, produciendo efectos visuales muy curiosos, aunque algo incómodos para el paseo, lo cual hace que puedas llegar a zonas a tocar del mar, totalmente desiertas de humanos.
salinas naturales
Contemplar esas pequeñas calas, con un agua transparente al máximo, lo cual permite saludar a los peces sin adentrarse en demasía, es una gozada.
Los habitantes de la isla han ido cambiando a lo largo de los siglos que lleva habitada, desde aquellos asentamientos fenicios, de los que quedan restos para atestiguarlo, luego fueron pasando todos los que por el mediterráneo han sido. Migraciones, invasiones, expulsiones, guerras varias, saqueos continuos, en fin, los avatares típicos del buen hacer y forma de entenderse de los humanos de todo pelaje.
Pero reitero que actualmente se está muy a gusto, claro que no suelo meterme con el prójimo, para nada.
Espero volver, para contemplar in situ, que queda de aquel espíritu hippie, que inundo la isla por los años 60 y 70 del siglo pasado.